03 noviembre 2011

¿Pueden ser los ácidos grasos una posible cura para distintas cardiopatías?

En el último número de Science podemos encontrar un artículo que trata sobre esto mismo.
Una vez más la naturaleza ha servido de musa para la ciencia. Las investigaciones se basan en los cambios fisiológicos que experimentan la pitones birmanas tras la ingesta de comida. Bien es sabido que estas serpientes se pegan unos banquetes impresionantes y que tras ello pueden pasar hasta un año sin comer. Pues bien, para poder llevar a cabo la digestión el corazón llega a aumentar de tamaño hasta un 40% y así aumentar el riego sanguíneo. Se ha comprobado que este crecimiento está provocado por la secreción de una mezcla específica de ácidos grasos hacia el torrente sanguíneo que le otorga un aspecto lechoso a la sangre del ofidio. 
A los investigadores les parecía extraño que esta cantidad de ácidos grasos no desencadenara una arterioesclerosis aguda en los especímenes, pero posteriormente descubrieron que las pitones también secretaban unas enzimas oxigenasas que impedían la acumulación los ácidos grasos en las paredes vasculares.
Lo asombroso es que se han realizados experimentos inyectando esta misma combinación de ácidos grasos en ratones consiguiendo los mismo resultados de hipertrofía cardiaca no patológica. Debido a esto se piensa que este puede ser un buen remedio para estimular cardiocitos dañados y así tratar diversas enfermedades cardiovasculares.
Si queréis leer el artículo original aquí os dejo el enlace:
http://0-www.sciencemag.org.athenea.upo.es/content/334/6055/528.full

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